jueves, 18 de marzo de 2010

El lugar del crimen


(L. García Montero)





Más allá de la sombra
te delatan tus ojos,
y te adivino tersa,
como un mapa extendido
de asombro y de deseo.

Date por muerta
amor,
es un atraco.

Tus labios o la vida.


.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Desamor




Le dijo que no podía imaginar cuánto le amaba. Se lo repitió de nuevo, pero esta vez llorando. Por fin, guardó un dolorido silencio. Él la miraba distante, con gesto de extrañeza.... Después contestó muy despacio que, en efecto, era incapaz de imaginarlo.


.

lunes, 15 de marzo de 2010

Puertas

(J.A.Massone)


Hacia dentro la noche mira y enloquece.
Insiste el día en más calles que amor.
Hace tiempo se fueron mis ojos a la noche.

Tan inútiles como pacientes, las esperas
fervorosas espiaron en las esquinas
debido a que entonces quise decirte adiós
para luego dedicarte esto que sigue.

Como si fuera yo una voz y tú escucharas,
marchan por ti todas las horas y cruzas
aquellas puertas que enloquecen a la noche.


.

sábado, 13 de marzo de 2010

Arrebato

(C.A.Duffy)

Piensas todo el día en mí, yo pienso en ti.
Los pájaros cantan al abrigo de un árbol
Arriba en el cielo, la esperanza de la lluvia, el inmenso azul,sin ser el paraíso, se extiende infinitamente sin rumbo.
¿Cómo es que nuestras vidas transcurren
Tan lejos de nosotros, mientras atrapados en el tiempo
esperamos la muerte?
Parece que nada cambiará
el patrón de nuestros días, nada alterará el ritmo
que creamos disminuyendo la asonancia de la felicidad.
Entonces es cuando llega el amor, como el vuelo súbito de los pájaros
de la tierra al cielo tras la lluvia.
Tu beso,
evocador, desensarta, como las perlas, esta cadena de palabras.
Los inmensos cielos nos conectan, uniendo aquí y allí
el deseo y la pasión en el pensamiento del aire.


.

viernes, 12 de marzo de 2010

31 min.

sábado, 6 de marzo de 2010

27/02

( S.Diaz Varín)
No quiero
Que mis muertos descansen en paz
Tienen la obliga­ción
De estar presentes
Vivientes en cada flor que me robo
A escondidas
Al filo de la medianoche
Cuando los vivos al borde del insomnio
Juegan a los dados
Y enhebran su amargura

Los conmino a estar presentes
En cada pensamiento que desvelo

No quiero que los míos
Se me olviden bajo la tierra
Los que allí los acosta­ron
No resolvieron la eternidad

No quiero
Que a mis muertos me los hundan
Me los ignoren
Me los hagan olvidar
Aquí o allá
En cualquier hemisferio

Los obligo a mis muertos
En su día.
Los descubro, los transplanto
Los desnudo
Los llevo a la superficie
A flor de tierra
Donde está esperándolos
el nido de la acústica.



.




jueves, 4 de marzo de 2010