sábado, 9 de junio de 2012

Del amor imperfecto




No pronuncio tu nombre
por miedo a ver la herida y el golpe de la sangre.

No digo las palabras que debiera decirte.
Te miro.
Te contemplo.
Te observo.
Ojeo las esquelas y el tiempo de las nubes.

Luego digo algo inútil,
mágico,
irreparable.
Digo cosas curiosas
como decir: qué tal,
hace calor,
te quiero,
anoche he deseado tu cuerpo nuevamente.
Pero nada se oye dentro de las paredes.

Tú me miras inquieto,
decidido,
cobarde.

(Mi corazón empieza a deslizarse
por la suave pendiente de tu pelo.) .



...


(E. Lopez)

viernes, 8 de junio de 2012

RAYUELA - Capitulo 93




"Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos,
no te quiero porque la sangre me llame a quererte,
te quiero porque no sos mía,
porque estás del otro lado,
ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto,
porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí,
no te alcanzo,
no paso de tu cuerpo, de tu risa,
hay horas en que me atormenta que me ames
(cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses),
me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado,
jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado,
y no me mires con esos ojos de pájaro,
para vos la operación del amor es tan sencilla,
te curarás antes que yo y eso que me qu...erés como yo no te quiero.
Claro que te curarás,
porque vivís en la salud,
después de mí será cualquier otra,
eso se cambia como los corpiños."







  (J.Cortázar)



martes, 5 de junio de 2012

lunes, 4 de junio de 2012

(UNA) HORA









El tiempo del amor es escaso, apenas una hora, brillante como una moneda caída, enriquece el amor. Pasamos una hora juntas, no la gastamos en flores o vino, sino en la inmensidad del cielo estival junto a una acequia. Durante miles de segundos nos besamos; tu cabello como un tesoro en la tierra; la luz de Midas convierte tus miembros en oro. El tiempo transcurre, somos millonarias en la ironía de la noche. Ninguna oscuridad acabará con nuestra hora reluciente, ninguna joya puede compararse con el canto del cuco colgado de la brizna de hierba de tu oreja, ni un candelabro o un faro te iluminarían mejor que ahora. El tiempo odia al amor, desea empobrecerlo, pero el amor teje oro, oro, convierte la paja en oro. . (C. A. Duffy)

sábado, 19 de mayo de 2012

III

MI MUCHACHA salvaje,
hemos tenido que recobrar el tiempo
y marchar hacia atrás,
en la distancia de nuestras vidas,
beso a beso,
recogiendo de un sitio lo que dimos sin alegría,
descubriendo en otro el camino secreto
que iba acercando tus pies a los míos,
y así bajo mi boca vuelves a ver
la planta insatisfecha de tu vida
alargando sus raíces hacia mi corazón que te esperaba.
Y una a una las noches
entre nuestras ciudades separadas
se agregan a la noche que nos une.
La luz de cada día,
su llama o su reposo nos entregan,
sacándolos del tiempo,
y así se desentierra en la sombra o la luz nuestro tesoro,
y así besan la vida nuestros besos:
todo el amor en nuestro amor se encierra:
toda la sed termina en nuestro abrazo.

Aquí estamos al fin frente a frente,
nos hemos encontrado,
no hemos perdido nada.
Nos hemos recorrido labio a labio,
hemos cambiado mil veces entre nosotros
la muerte y la vida,
todo lo que traíamos como muertas medallas
lo echamos al fondo del mar,
todo lo que aprendimos no nos sirvió de nada:
comenzamos de nuevo,
terminamos de nuevo muerte y vida.
Y aquí sobrevivimos, puros,
con la pureza que nosotros creamos,
más anchos que la tierra que no pudo extraviarnos,
eternos como el fuego que arderá cuanto dure la vida.






♥ 


 (P. Neruda)


sábado, 12 de mayo de 2012

Alba

Quieto,
como no moviéndose
para que la sangre no rebase la boca.
Quieto,
como sintiendo un pájaro herido en la palma de la mano
sin cerrar la mano
sin abrir los ojos.

 Hay una fe que es absoluta: 
 una fe sin esperanza. 


.




(H. Mujica)



viernes, 13 de enero de 2012

Oda al Gato

GATO


Los animales fueron
imperfectos,
largos de cola, tristes
de cabeza.
Poco a poco se fueron
componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
El gato,
sólo el gato
apareció completo
y orgulloso:
nació completamente terminado,
camina solo y sabe lo que quiere.

El hombre quiere ser pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un león desorientado,
el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato
quiere ser sólo gato
y todo gato es gato
desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus ojos de oro.

No hay unidad
como él,
no tienen
la luna ni la flor
tal contextura:
es una sola cosa
como el sol o el topacio,
y la elástica línea en su contorno
firme y sutil es como
la línea de la proa de una nave.
Sus ojos amarillos
dejaron una sola
ranura
para echar las monedas de la noche.

Oh pequeño
emperador sin orbe,
conquistador sin patria,
mínimo tigre de salón, nupcial
sultán del cielo
de las tejas eróticas,
el viento del amor
en la intemperie
reclamas
cuando pasas
y posas
cuatro pies delicados
en el suelo,
oliendo,
desconfiando
de todo lo terrestre,
porque todo
es inmundo
para el inmaculado pie del gato.




Oh fiera independiente
de la casa, arrogante
vestigio de la noche,
perezoso, gimnástico
y ajeno,
profundísimo gato,
policía secreta
de las habitaciones,
insignia
de un
desaparecido terciopelo,
seguramente no hay
enigma
en tu manera,
tal vez no eres misterio,
todo el mundo te sabe y perteneces
al habitante menos misterioso,
tal vez todos lo creen,
todos se creen dueños,
propietarios, tíos
de gatos, compañeros,
colegas,
discípulos o amigos
de su gato.

Yo no.
Yo no suscribo.
Yo no conozco al gato.
Todo lo sé, la vida y su archipiélago,
el mar y la ciudad incalculable,
la botánica,
el gineceo con sus extravíos,
el por y el menos de la matemática,
los embudos volcánicos del mundo,
la cáscara irreal del cocodrilo,
la bondad ignorada del bombero,
el atavismo azul del sacerdote,
pero no puedo descifrar un gato.
Mi razón resbaló en su indiferencia,
sus ojos tienen números de oro.




(P. NERUDA)